¡SANTIAGO, SANTIAGO!

marzo 31, 2018

Me crucé con el médico nada más llegar. Puso su mano en mi brazo para detenerme y decirme que don Miguel se estaba apagando, que me despidiera.

Cuando llegué junto a su cama me pareció que dormía, pero de repente tomó aire como si acabara de sacar la cabeza de debajo del agua, y sin abrir los ojos buscó con su mano la mía, que en seguida fue al encuentro de la suya.

– ¡Manolo, ya me voy! -me dijo.

– Todos los días con la misma historia, don Miguel -le dije como todos los días, pero esta vez su voz no había sonado igual que las otras.

FOTO 6– Tú no tengas pena, no podrías haber hecho más por mí -aquí se detuvo fatigado, para coger aire de nuevo y seguir-. Me salvaste la vida, y luego te has preocupado de que nada me falte, durante los años que llevo robándole días a la de la guadaña.

– Bueno, bueno, don Miguel. No tenga tanta prisa -contesté burlón-. Que para donde quiere ir hay tiempo.

– No hijo, ya es hora de rendir cuentas. Ya es hora de dar la cara.

– No diga eso. Usted no tiene nada que rendir.

– ¡Calla hombre, calla! -dijo sacando una energía que no creí que ya tuviera- No se me borra la imagen del pobre Jacinto, apaleado como un perro por los gabachos. Y después atravesado por sus bayonetas. Como si temieran que se les fuera a revolver.

– Supe que dio tiempo de administrarle el Viático antes de que expirara.

– Flaco consuelo. Pero ya me lo habías dicho.

– Va para cuatro años de aquello y usted sigue culpándose.

– ¿Y quién, si no yo, fue el que comenzó a tirar las herramientas a los gabachos?

– Todos. Lo decidimos todos -dije con firmeza- No podíamos ocultarnos tras los toldos del andamio, como si lo que pasara abajo no fuera con nosotros. Los perseguidos eran vecinos nuestros. Y muchos eran mujeres.

– Y conseguimos que la emprendieran con nosotros.

– Mala suerte. ¡Qué le vamos a hacer!

– La peor fue la tuya, que perdiste a tu hermano Fernando.

– Mala suerte -insistí.

– Y a los hermanos Méndez: Antonio y Domingo. Y a Manuel Rubio, y a José Reyes Magro y a José Amador. Y Antonio, el Leonés, que dejó viuda y dos hijas.

– Ella tenía familia que la socorrió hasta que se colocó en un taller como planchadora.

– Eso no le devolvió al marido, ni a las niñas su padre.

– Todos sabíamos que habría motín contra los franceses. Y esas cosas no salen gratis.

– Pero yo os arrastré.

– Y dale. No se haga mala sangre, don Miguel. Y no hable más. Que se fatiga.

– Todos mis trabajadores de la obra de Santiago, fueron apresados cuando se refugiaron en el templo.

– Los mesiés no entienden lo que es acogerse a sagrado.

– Y los arrastraron fuera del templo, y los condujeron al otro lado de la cerca.

– Fuera de la ciudad.

– Y esa misma noche, antes de que pudieran ver el primer rayo de sol les arcabucearon.

– Al amanecer.

Cada vez apretaba más mi mano.

– Busca al cura. Tráemelo pronto.

©VIDAS ENTREGADAS, Miguel Reseco


Miguel Castañeda y Antelo, era natural de Bogueiro, diócesis de Santiago. Falleció a los sesenta y seis años. De profesión oficial de albañil. Trabajaba en la obra de Santiago, y junto con el resto de su cuadrilla arrojó las herramientas al paso de los soldados imperiales que iban en persecución de los madrileños que huían del tumulto originado en la Plaza de Oriente, la mañana del Dos de Mayo de 1808. Ya abajo, continuó acosando y matando franceses sin más armas que la navaja, hasta que, al llegar a la parroquia del Salvador, esquina a la calle del Luzón, poco antes del Mediodía, recibió un tiro en el bajo vientre que le hizo caer. Uno de los suyos, Manuel de Madrid cargo al herido, dirigiéndose a la plaza Mayor para ponerle a salvo. En el camino, recibieron el fuego de una patrulla francesa con la que se cruzaron, uno de los disparos rompió un brazo a Castañeda. Pidió este entonces a Manuel de Madrid, que le abandonara y procurará salvarse él; pero en esto llegó otro conocido, Juan Corral, que compartiendo la carga, ayudó a llevar a Castañeda a su casa de la calle de Jesús María, donde se le hizo la primera cura. Trasladado al Hospital, quedó ingresado hasta su fallecimiento en 1812.

Anuncios

CAZA-TESOROS

marzo 25, 2018

CUANDO EL GENERAL MIGUEL DE ALAVA, ASALTO EL LOUVRE Y SE LLEVO LO QUE NOS ROBARON.

El 23 de septiembre de 1815, tras la victoria aliada de Waterloo, el general Miguel de Álava, embajador español en los Países Bajos entra en Paris junto a Wellington y es encargado por el Gobierno de Fernando VII de recobrar los cuadros sustraídos por las tropas francesas. Álava había sido informado por el ex¬-embajador español en Paris del rey José I, el afrancesado marqués de Almenara que, en el Louvre, había más de quinientas obras de arte rapiñadas por los generales franceses durante la ocupación francesa en España. Álava, envía un despacho a Fernando VII informando que ha mantenido un encuentro con Luis XVIII (hermano del decapitado Luis XVI, y nuevo rey de Francia), quien le había manifestado que «ni daba los cuadros ni se oponía a que se los llevasen». Al ilustre vitoriano le parece suficiente esta respuesta y decide por su cuenta tomar al día siguiente los cuadros y deja para otro día la reclamación de los que se hallan en galerías particulares, como las de los generales franceses Soult o Sebastiani.

El General Álava, con el 15º de Húsares del Ejército británico, junto al puente de Trespuentes 100x50

El 23 de septiembre, el capitán Nicolás Miniussir, el fiel ayudante de Álava, y el pintor Francisco Lacoma, acompañados de unos 200 infantes ingleses armados con fusiles y bayonetas, acuden al Louvre, custodiado por tropas prusianas, para reconocer y recuperar los cuadros sustraídos en España. El director del museo Vivant Denon, se opone con decisión a que salieran de allí los cuadros de Murillo y Zurbarán regalados en 1813 por el mariscal Soult. A las 20:00 horas de ese día, el capitán Miniussir envía una nota al general Álava dándole cuenta de los hechos. En ella informa de que ha sacado doce cuadros con alguna oposición y que al día siguiente, temprano, volverá a continuar su tarea. «Tanto los empleados como el pueblo francés querían oponerse. Casi hube de usar la fuerza para sacarlos», señala Miniussir a Álava.

Al día siguiente, los comisionados españoles vuelven al Louvre y sacan en total doscientos ochenta y cuatro cuadros y ciento ocho objetos diversos. Sin embargo, no pueden recuperar los cuadros que habían pasado a formar parte de las colecciones de los mariscales napoleónicos Soult, Sebastiani y Belliard, entre otros. De esta manera se quedaron en Francia cuadros de Velázquez, Murillo, Ribera, Tiziano, Van Dyck, Guido Reni, etc. El general Álava da parte al día siguiente de la recuperación de los cuadros e informa de la resistencia por parte del rey francés y demás autoridades, que ha hecho necesaria la mayor firmeza. Aconseja que los cuadros, que han sido transportados a casa del conde de Perelada, se envíen a Bruselas, embarcados desde Amberes, por creer que es peligroso remitirlos a España por tierra debido a la resistencia que existe contra la salida de los cuadros de Francia.

General D. Miguel Álava Esquivel

El 14 de diciembre llegan a Bruselas los trece cajones con las obras de arte procedentes de París. Posteriormente, son trasladados a Amberes por Miniussir con una escolta inglesa. Las cajas son depositadas en un almacén, hasta que se embarcan, en la primavera siguiente, en la fragata holandesa Amstel, rumbo a Cádiz. El 30 de junio de 1816 son depositados en la Academia de Bellas Artes de San Fernando, en Madrid, y años después son enviados al Prado.

Esta es una de las hazañas menos conocidas del general Miguel Ricardo Álava, que le granjeó el título de miembro de honor de la Academia de Bellas Artes de San Fernando, fue su gestión en la recuperación de las obras de arte saqueadas por las tropas napoleónicas. Vitoria vio pasar durante los seis años de ocupación miles de cajas cargadas en carros en dirección a París que transportaban uno de los mayores expolios que una nación haya podido hacer a otra. Expolios que han sido, por otra parte, una práctica habitual a lo largo de la historia. Como se sabe, la voracidad de los generales franceses y del rey José Bonaparte no tenía límites. No existe un catálogo completo de los miles y miles de cuadros y de objetos de arte que atravesaron los Pirineos durante la Guerra de la Independencia. La pintura era una mercancía de lujo que se pagaba muy bien. Los generales Soult, De Faviers, Sebastiani, Murat, Coulaincourt, Eblé, Desollé o Crochart rapiñaron todo lo que pudieron en iglesias, conventos y colecciones reales y particulares. Hay que decir que preferían la pintura holandesa e italiana, que se pagaba mejor en Europa. Despreciaban los cuadros españoles, pero se los llevaban también, especialmente Murillo y Velázquez. Benito Pérez Galdós en su episodio nacional ‘El equipaje del rey José’, resume aquellos hechos con esta frase: «No pudiendo dominar España, se la llevaban en cajas, dejando el mapa vacío». Prueba irrefutable de todo ello fue, precisamente, la batalla de Vitoria.

Cuadro de Mikel Olazabal, una alegoría sobre este episodio histórico.

El 21 de junio de 1813, derrotados los franceses en las llanuras alavesas, abandonaron sobre la vieja calzada romana en dirección a Pamplona entre 1.500 y 2.000 carruajes y furgones. Otros mil carros sí pudieron salir en la víspera por Salinas y Arlaban antes del choque. Unos y otros iban cargados de cuadros de las colecciones reales, obras de arte, plantas rarísimas de los botánicos españoles, dinero –unos cinco millones de duros en oro-, alhajas, joyas, legajos y libros, además de municiones y cañones. Puestos un carro tras otro, el convoy ocuparía una longitud de 18 kilómetros. Del tesoro pictórico que se llevaba Bonaparte aquel día se tienen noticias gracias a que una gran parte del botín de guerra acabó en manos del Duque de Wellington, el gran héroe de la jornada. Su hermano, Lord Marlborough le escribe poco después: «He abierto los paquetes tomados en Vitoria y los he enviado a su casa para que fueran cuidadosamente examinados, habiendo encontrado que contienen una colección de pinturas como usted no puede concebir… Le envío una lista de 165 de las pinturas más valiosas». En el catálogo de la exposición «Wellington en España», organizada en Madrid en 1988, el experto Juan J. Luna, calcula que fueron entre 225 y 300 obras.

Asombrado por el valor del conjunto el propio duque inglés consideró que había que devolver aquel tesoro. Pero Fernando VII, «conmovido por su delicadeza», le contestó a través de su embajador que, sorprendentemente, se quedara las pinturas «que han venido a su posesión por medios tan justos como honorables». Naturalmente, Wellington no rehusó el regalo y colgó las pinturas en su residencia de Apsley House, llamado también museo Wellington y situado en el Hyde Park londinense.

José Francisco Gil

Cementerio de la Florida

marzo 18, 2018

Arte en Madrid

El histórico Cementerio de la Florida, construido en 1796, se encuentra en la calle de Francisco y Jacinto Alcántara, cerca del Paseo de la Florida, y en él están enterrados los 43 héroes fusilados por los franceses en la madrugada del 3 de mayo de 1808 en la Montaña del Príncipe Pío, hechos dramáticos que se conmemoran en el Día de la Fiesta de nuestra Comunidad, el día 2 de Mayo.

Después de haber estado 50 años cerrado, y tras unas obras de restauración por parte de la Junta Municipal de Moncloa, volvió a abrirse el día 2 de mayo de 1981. Al año siguiente se colocó la lápida de cerámica que se puede ver a la entrada y que representa la escena de los fusilamientos pintada por Francisco de Goya.

El cementerio es pequeño, recoleto y muy sencillo. La entrada tiene lugar por un breve y bonito paseo…

Ver la entrada original 198 palabras más

EN EL COCHE, JUNTO AL MAR Y CONTIGO

marzo 17, 2018

california-kiss

A mí, quizás porque tengo ya unos años, unos cuantos, y puede que porque viví un largo noviazgo, esta imagen me evoca muchas horas vividas y sentidas. Horas de risas y de prisas. Horas de emociones y de sensaciones.

La vista del mar era imprescindible también. Y es que la proximidad al mar nos proporcionaba intimidad y complicidad, unas veces nos traía paz, y a veces nos trasmitía tormenta; porque la lluvia, cuando caía violenta causaba un secuestro amable, al tiempo que aumentaba nuestra reserva.

Cuántas tardes de ver al sol, poco a poco, esconderse al otro lado del mar. Y después de un beso sin fin, asomarte para ver un mar de tinieblas. Solos estábamos, los dos.

Hay besos fantásticos como los fotografiados por Doisneau, pero como el de Erwitt ninguno. Tuvimos esta foto durante años en nuestro dormitorio, y fue siempre el deseo de cada mañana, de perdurar en la misma ilusión.

Miguel Reseco

 

 

 

HEROICA DEFENSA DE ZARAGOZA

marzo 9, 2018

El cordobés José Álvarez Cubero, fue quizás el más importante representante de la escultura neoclásica.

Tras un periodo de formación en la Real Academia de Bellas Artes realizará estancias en París. Allí gana en 1804 una medalla de oro en el certamen de la Academia parisina, por su obra Ganimedes, siendo coronado por Napoleón en persona. Viaja a Roma, ciudad en la que establece su residencia y donde desarrolla el resto de su carrera.

Como Ramón Barba, Antonio Solá y José Madrazo, también pensionados en Roma, al conocer los sucesos ocurridos en Madrid el Dos de Mayo de 1808, se niega a reconocer a José Bonaparte como su rey, sufre cautiverio, en el Castillo de Sant’Angelo. Durante su estancia en prisión concibe la que será su obra maestra: La defensa de Zaragoza (1825). Realiza la escultura a partir del modelo en yeso que había enviado a Fernando VII en 1818 y que significaba su adhesión al rey Borbón.

ZaragozaEse que colosal mármol admiro

dónde con noble y bélico talante

fuerte mancebo impávido sostiene

a un anciano expirante

a quien la lanza polonesa ruda

sanguinaria destroza

recuerda a Zaragoza …

El Duque de Frías

El conjunto escultórico, representa a un padre y a su hijo luchando juntos contra el invasor francés. Rinde homenaje al sacrificio y a la valentía de los zaragozanos en los Sitios sufridos durante la Guerra de la Independencia.

La historia fue real, el padre herido por una lanza en la pierna queda indefenso, el hijo corre a protegerle con su cuerpo, e intenta defenderse con una espada. Una segunda lanza le hiere de muerte, cayendo su padre, que es hecho prisionero, falleciendo a los pocos días.

La imagen puede contener: 2 personas

La ampliación del Prado y sus daños

marzo 4, 2018

Asociación de Amigos del Museo del Ejército de Madrid

El proyecto

José María Aznar va a protagonizar una iniciativa contra el Patrimonio Nacional, nada más llegar a la Presidencia, de suma importancia. La operación conocida como la ampliación del Museo del Prado va a tener dos damnificados: el barrio del los Jerónimos y el Museo del Ejército.

Fue presentada a la opinión pública, como una necesidad de espacio para exponer las pinturas almacenadas en los sótanos de la pinacoteca. Una vez terminada el director Zugaza en un arranque de sinceridad, que bien podría haber tenido antes de iniciarse la misma, señalaba que “no sabía qué utilización dar a la antigua sede del Museo del Ejército”.

el-cubo-de-moneoLos ladrillos del cubo de Moneo en los Jerónimos, se erigen con una palmaria falta de sensibilidad artística, y lo que es peor aún, soslayando la ley del Patrimonio que protege el monumento. Tampoco se tiene en cuenta la opinión mayoritariamente contraria de los…

Ver la entrada original 2.133 palabras más

EFEMÉRIDES . 1 de octubre de 1815 .Ejecución del general Murat

febrero 10, 2018

Qui gladio ferit gladio perit

FILOSTAMP

napoleon1

Joaquín Murat es cuñado de Napoleón I.  Éste, que le ha nombrado rey de Nápoles en 1808, le ha conferido la caballería durante la campaña de Rusia. Después del desastre, Murat regresa a su reino, perdida ya la confianza en el futuro de su Imperio. Empujado por su esposa, Carolina, hermana del emperador, pretende salvar su trono y, en enero de 1814, firma por separado un tratado con Austria. El reino de Nápoles espera que los aliados tengan en cuenta su “traición”, pero pronto se desengaña: el Congreso de Viena le rechaza.napoleon-copia

Cuando Napoleón deja la isla de Elba y desembarca en Francia, su cuñado vuelve a cambiar de bando y vuela en ayuda del gran corso. Desde marzo de 1815 incita a los italianos a la independencia y ataca a los austriacos en Cesena. Después, sin ponerse de acuerdo con el emperador y haciendo gala de una lamentable precipitación…

Ver la entrada original 185 palabras más

LOS SOMATENES DERROTARON A LAS TROPAS FRANCESAS

febrero 3, 2018

LOS SOMATENES DERROTAN A LAS TROPAS FRANCESAS. 1808 La Guerra de la Independencia (1808-1814) fue una gesta colectiva del pueblo español. Los catalanes dieron en aquel momento un ejemplo de combatividad y heroísmo en defensa de la Fe y de España. Tal vez por ello se trata de un momento histórico olvidado oficialmente por la […]

a través de Héroes militares catalanes: “Los somatenes derrotaron a las tropas francesas, 1808”. —

FRANCISCO DE GOYA: SU ÉPOCA OSCURA — artealinstante

febrero 3, 2018

Hoy nos aproximaremos a la época más negra de uno de nuestros artistas más universales, el que lavaba platos en el Restaurante Botín para costearse los estudios…ni más ni menos que en el restaurante más antiguo del mundo. Dos días de matanzas marcaron en Madrid el comienzo de la Guerra de la Independencia. La decisión […]

a través de FRANCISCO DE GOYA: SU ÉPOCA OSCURA — artealinstante

El origen de la tumba del Apóstol Santiago

enero 31, 2018

Camino de Santiago

Herodes decapitando al Apóstol Santiago.

    La verdad es que hacer una aproximación histórica a la Tumba del Apóstol Santiago no es algo fácil, sobre todo por la mezcla de historia y mitología que aporta la presencia de los restos del Apóstol Santiago en las tierras hispanas.

   Habría que empezar por el dato más antiguo escrito que tenemos de Santiago Apóstol, que es el dato de su martirio. Así nos cuenta el libro de Hechos de los Apóstoles en el capítulo 12:

En aquel mismo tiempo el rey Herodes echó mano a algunos de la iglesia para maltratarles. Y mató a espada a Jacobo, hermano de Juan.

Este Jacobo, es Santiago, el hermano de Juan (Santiago es fruto de la unión en lengua romance de San Jacobo- Saint Iacobus). Tras la muerte y resurrección de Jesús en Jerusalén y tras la venida del Espíritu Santo los apóstoles comienzan una diáspora evangelizadora que tiene como epicentro…

Ver la entrada original 2.073 palabras más