NAPOLEÓN EN EL BAÑO

En 1800 Napoleón Bonaparte ordenó que sacaran el cuadro de La Gioconda del Museo del Louvre, y que lo llevaran hasta sus dependencias del Palacio de las Tullerías, y se lo colgaran en el baño. Quiso dotar a sus estancias, sin duda, de la misma dignidad que tuvieron las de sus odiados Borbones. La vanidad…, es tan humana. De no ser esa razón, podría haber alguna razón perversa en ello, ¿o son cosas mías?

napoleon-josefina--478x600Cuatro años después decidió devolverlo al museo. Posiblemente, después de ese tiempo de posar desnudo ante la dama, al corso le incomodaba la misteriosa sonrisa de la retratada. Para entonces, el exceso de humedad produjo un considerable craquelado en toda su superficie. Consecuencia de esa fragmentación, desaparecieron dos pequeñas lágrimas junto a uno de los ojos de la Mona Lisa. Seguro que el director del Louvre, ante la inoportuna observación de la merma, por parte de algún subalterno, vio oportuno comentar que doña Gioconda lloró pigmento por la separación del pequeño emperador. También quedó rota por una grieta considerable que, desde el margen superior, desciende verticalmente sobre la cabeza de la dama. Pero aportar más interpretaciones resultaría demasiado osado, por mi parte.

Miguel Reseco

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: