MOLINA EN LA FICCIÓN

Bastante ha dado de sí en la ficción la figura de El  Cerrajero, sobrenombre de José Blas Molina Soriano, para lo que se sabe de él, poco más que fue uno de los muchos héroes del Alzamiento popular del Dos de Mayo de 1808.

Se le cita en la novela de José Luís Olaizola, titulada Dos de Mayo de 1808. Se trata de una novela que narra a través de las vivencias de un joven los acontecimientos que rodearon el homérico día.

La primera vez que se refiere a Molina, lo hace como un activista encargado de llevar hasta Aranjuez a criados y menestrales de los grandes señores, siguiendo las instrucciones del Marqués de Montijo y del duque del Infantado. El objetivo era el de presionar para, aprovechando la debilidad de gobierno, deponer al Príncipe de la Paz. Esto es lo que se conoció como el Motín de Aranjuez.

También le vuelve a mencionar como organizador de reuniones clandestinas conspiratorias, que depusieron a Godoy primero, y contra los franceses después, en su taller de cerrajería, que el autor sitúa en la calle Toledo. Allí reunía, por un lado a miembros de la logia Matritense (inexistente por esas fechas), y a los de una sociedad de nombre Cruzados de la Fe ( pienso que imaginario, y sin ninguna relación con una cofradía actual del mismo nombre), como el padre de la mujer de la que está enamorado el protagonista de la novela.

Aunque hace a Molina natural de Castuera, Badajoz, quiero pensar que por identificarlo con el lugar de nacimiento de la mayor parte de los personajes de la novela, y no por confundir Castuera con Consuegra, pueblo de Toledo donde Molina pasó varios años.

En la novela Un día de cólera de Arturo Pérez Reverte, el autor narra la vicisitudes de Molina, fiel a lo que él mismo contó en una memoria que años después dirigió al rey Fernando VII.

el caprichoEn ¡Muera Napoleón!, José Miguel Carrillo de Albornoz narra la participación de Molina en unas supuestas reuniones clandestinas, en casa de los duque de Osuna. Y de toda su participación en los posteriores sucesos, tanto frente al Palacio Real, como en el Parque de Artillería de Monteleón.

En Capricho, novela de Almudena de Arteaga, la condes-duquesa de Benavente cita a Blas Molina como la voz que llamó a los madrileños a impedir el secuestro del infante Francisco de Paula.

Para Televisión Española se realizó en el año 1966, Diego de Acevedo, una serie dirigida por Ricardo Blasco. Con un reparto de lujo, lo mejor del momento: Asunción Balaguer, Paloma Valdés, Paco Valladares, Carlos Larrañaga, Carlos Lemos, Emilio Gutiérrez Caba, Gemma Cuervo, Agustín González, Fernando Guillén, Francisco Piquer y el genial José Marcos Davó, en el papel de José Blas Molina Soriano.

Diego de Acevedo es un joven, que al poco tiempo de llegar de América ingresa en los Guardias de Corps de Madrid. Sus aventuras transcurren entre el final del reinado de Carlos IV y la Guerra de la Independencia Española de 1808. La serie es un desfile de los personajes históricos de esos días, como Simón Bolívar, Carlos IV, María Luisa de Parma, la Duquesa de Alba, Francisco de Goya, Fernando VII, Daoiz, Velarde y el propio Molina. El papel de Molina es fiel a lo que se sabe de él.

No me consta la aparición en otras obras de ficción, en las históricas no he encontrado más información que la él mismo aporta en el memorial citado. En cualquier caso,  sigo leyendo y viendo todo lo que cae en mis manos. Pero agradeceré cualquier aportación.

Anuncios

Etiquetas: ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: