RESENTIMIENTO

octubre 27, 2020

Tras la guerra, más de 2.000 prisioneros alemanes fueron obligados a retirar casi un millón y medio de minas, de la costa occidental danesa de la península de Jutlandia. Estas minas terrestres fueron colocadas en Dinamarca por las fuerzas de ocupación alemanas, como parte de su línea de defensa, para impedir el desembarco aliado.

Prácticamente la mitad de esos prisioneros murieron o resultaron gravemente heridos, muchos no eran más que niños.

Casi un siglo tardó Dinamarca en reconocer ese horror, a través de la película “Land of mine”, en 2015.

Es curioso que la defensa de esa costa, fuera desestimada por Napoleón, para impedir el desembarco inglés, debido sin duda a estar formada por tierras pantanosas, páramos, dunas y playas, pero no así por Hitler.

Imagino que los alemanes vieron posible un desembarco, en la zona más próxima a Inglaterra, a pesar de las dificultades que presentaba el terreno, por el avance en los medios de desembarco que se había desarrollado en ese tiempo.

A pesar del enorme sacrificio de vidas, no toda la costa pudo ser librada del peligro que suponían las minas. El pueblo de Skallingen quedo durante muchos años como una zona de acceso prohibido.

MONTIJO VERSUS MURAT

septiembre 27, 2020

Joachim Murat, fue un militar de gran valor y audacia, y una persona ambiciosa. Apostó por Napoleón Bonaparte en el golpe del 18 de brumario (9 de noviembre de 1799), apoyándole con un escuadrón de su caballería, cuando este dio el golpe de estado que terminó con el Directorio y dio lugar al Consulado. Este golpe de estado marca el final de la Revolución Francesa.

Consecuencia de su apoyo, Napoleón le nombró jefe de la Guardia Consular y ese mismo año (1800) se casó con Carolina Bonaparte, hermana de este. También llegaría a ser Gran Duque de Berg. En Madrid era conocido como Gran Duque de Berzas, debido a sus estrafalarios uniformes y a sus gorros emplumados. Finalmente, alcanzó ser designado rey de Nápoles, al dejar vacante José Bonaparte este trono, por el de España.

La herida que dejó en Madrid durante los meses de 1808 que allí estuvo, sobre todo por la sangrienta represión de las jornadas del 2 y del 3 de mayo, le hicieron ser un personaje tan odiado que su recuerdo fue maldecido por los españoles durante las siguientes generaciones.

María Eugenia de Guzmán Palafox Portocarrero y Kirkpatrick, XX condesa de Teba, XVIII marquesa de Ardales, XVIII marquesa de Moya, IX marquesa de Osera, IX condesa de Ablitas, XIV condesa de Baños, XI condesa de Mora, X condesa de Santa Cruz de la Sierra, X vizcondesa de la Calzada y XVII baronesa de Quinto. Universalmente conocida como Eugenia de Montijo, nació en Granada, el 5 de mayo de 1826. Fue emperatriz consorte de los franceses como esposa de Napoleón III.

Dado que los herederos de Murat, por su matrimonio con la hermana de Napoleón eran herederos de ambos, solían frecuentar los salones de la corte. Esto era tan incómodo para la emperatriz Eugenia, que llegó a solicitar a su marido que impidiera su presencia en los lugares en los que pudieran coincidir.

El 10 de julio de 1920, durante una de sus visitas a España, Eugenia de Montijo se sintió repentinamente indispuesta debido a un ataque de uremia. Eugenia tenía 94 años de edad. Murió durante la mañana del día 11, en Madrid, en el Palacio de Liria, residencia de sus sobrinos-nietos, los duques de Alba y de Peñaranda.

Inmediatamente su cuerpo fue trasladado en tren a París, acompañado por una comitiva que incluía al duque de Alba, el duque de Peñaranda, las duquesas de Tamames y Santoña y el conde de Teba.

El féretro fue recibido en la estación de Austerlitz por el Embajador de España y miembros de la nobleza española y francesa entre los que destacó Pierre Eugène Louis Michel Murat, el príncipe Murat. Allí le rindieron homenaje durante más de tres horas.

Miguel Reseco

La Puerta del Sol y La Carga de los Mamelucos

septiembre 8, 2020

Historias de un Instante

La puerta del Sol se había convertido en unos instantes en la garganta desgarrada y sangrante de la nación española. Sus cuerdas vocales vibraban hasta desgañitarse ahuyentando el valor y la determinación de todo francés que tuviera orejas.

Pero aquel grito elevado al cielo madrileño con pasión e ira no era el único quebradero de cabeza de los gabachos, ya que por doquier, en cada calle, callejón, portal o plazuela, habían catado el mortal aguijonazo de las navajas albaceteñas, la quemazón letal de los trabucos y pistolas, y la furia desgarradora de un pueblo ciegamente convencido a decir basta y gritar libertad.

¡Madrid se había levantado como una bestia ciega y sedienta de sangre y fuego que sólo puede ser frenada con la muerte!

La Puerta del Sol bramaba con ira en medio de aquel caos de gritos, arengas, maldiciones e improperios, mientras que, entremezclados con la muchedumbre, se pueden…

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LA HEROICA DEFENSA DE ZARAGOZA

septiembre 5, 2020

El cordobés José Álvarez Cubero, fue quizás el más importante representante de la escultura neoclásica.

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Tras un periodo de formación en la Real Academia de Bellas Artes realizará estancias en París. Allí gana en 1804 una medalla de oro en el certamen de la Academia parisina, por su obra Ganimedes, siendo coronado por Napoleón en persona. Viaja a Roma, ciudad en la que establece su residencia y donde desarrolla el resto de su carrera.

Como Ramón Barba, Antonio Solá y José Madrazo, también pensionados en Roma, al conocer los sucesos ocurridos en Madrid el Dos de Mayo de 1808, se niega a reconocer a José Bonaparte como su rey, sufre cautiverio, en el Castillo de Sant’Angelo. Durante su estancia en prisión concibe la que será su obra maestra: La defensa de Zaragoza (1825).

En 1818, el autor envió a Fernando VII un modelo en yeso de la escultura, expresando así su adhesión al rey Borbón. El nuevo rey costeó la ejecución de la obra en mármol.

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Ese que colosal mármol admiro

dónde con noble y bélico talante

fuerte mancebo impávido sostiene

a un anciano expirante

a quien la lanza polonesa ruda

sanguinaria destroza

recuerda a Zaragoza …

El Duque de Frías

El conjunto escultórico, representa a un padre y a su hijo, Néstor defendido por su hijo Antíloco, héroes de la guerra de Troya. Rinde homenaje al sacrificio y a la valentía de los zaragozanos en los Sitios sufridos durante la Guerra de la Independencia.

El artista muestra el momento en el que el hijo protege con su cuerpo a su padre e intenta defenderse con su espada.

De José Álvarez Cubero dijo Francisco Tubino «rival preclaro de Canova […] habríale igualado en fama de no haber sido menos modesto y menos patriota».

También pertenece al Museo del Prado otra de sus obras sobresalientes, la escultura a tamaño natural y de cuerpo entero, que representa a Isabel de Braganza, la segunda esposa de Fernando VII

Miguel Reseco

Y QUE NO HAYA UNA REPLICA

septiembre 5, 2020

Otra vez que me he vuelvo a mosquear por lo que he podido escuchar a una experta decir en la radio. Un experta de verdad, la Psiquiatra Marian Rojas, y una autora de éxito, no una “enterada” de las que menudean en emisoras y platós.

Pero además no estar de acuerdo con alguna de las cosas que ha dicho, me indigna que no se facilite la presencia de quien pueda no estar de acuerdo. Convirtiéndose además el locutor en el que subraya la opinión del asistente.

Según parece, nuestros adolescentes se quejan porque durante los días del “Resistiré” ellos sufrieron un confinamiento más penoso que otros, al no gozar de una “franja horaria” en la que poder salir a la calle. Y tienen razón, aunque eso se utilice para justificar su mal comportamiento desde que el confinamiento cesó.

En cualquier caso, nadie les impedía encargarse de hacer la compra, llevar comida a sus familiares ancianos, o a vecinos con incapacidad física de poder hacerlo, y bajar a la farmacia, comprar el pan, bajar la basura y, el que lo tuviera, dar un paseo a su perrito. Lamentablemente, los padres tenemos por costumbre liberar a nuestros hijos de esas tareas. Porque que padre no se rinde ante un morro bien torcido o un exabrupto bien escogido.

También mostraba la experta su rechazo a hacer demasiado visible a los más jóvenes de la casa, las tragedias derivadas del Coronavirus. Contaba cómo su hijo de cinco años le preguntó en una ocasión, cuántos muertos había habido ese día.

Ciertamente todos hemos sido testigos de la sobreinformación que hemos sufrido, y que todavía seguimos sufriendo, con respecto a la pandemia. Pero no hay que negar los beneficios de la información, como forma de prevención.

De hecho, en los colegios se acostumbra a recibir la visita de personas que sufren paraplejia, para informar sobre las consecuencias de los errores en la circulación por carretera, a ex drogadictos para las de la drogadicción, etc.

De todas formas, creo que un niño de cinco años debe de estar vigilado sobre lo que se le deja ver en la televisión, y quizás se deba cambiar de emisora cuando el niño llega a donde estamos escuchando la radio.

Es muy importante distinguir la causa del problema para encontrar la solución. Lo dice uno que no es experto.

Miguel Reseco

TIC, TAC

agosto 24, 2020

(Diario de un náufrago)

Hoy he escuchado en la radio, que tal y como están las cosas, resultará interesante que los docentes integren entre sus metodologías, técnicas como los vídeos del Tik Tok. Al parecer los mensajes de más de 15 segundos ya no llegan a nuestros jóvenes. Desconectan.

Yo estudié Ciencia, y durante años fui científico. Ahora soy profesor. Y es posible que nunca caí en la cuenta de estudiar a Piaget. Pero yo seguí formándome, de otra manera, pero en la Ciencia, porque era profesor de Ciencia. Y es que pensaba que dándole una vuelta a mis conocimientos, desde otra perspectiva, podría hacer más asequibles a mis alumnos, los conocimientos que tanto me había costado adquirir, y que a ellos, fáciles, fáciles, tampoco les iban a resultar. Y lo planteaba desde un punto de vista atractivo, porque no creo que la Ciencia con sangre entra. Pero con un equilibrio, como todo en la vida, entre el dolor y el placer. Ni Morlocks, ni Elois.

La historia de Arquímedes en la bañera puede contarse con gracia. Pero la Ciencia no es un chiste. Y aprender no es divertido. Es un trabajo. Y qué se puede hacer mejor para enseñar a los jóvenes para lo que les espera, que enseñarles a trabajar.

La sociedad actual nos enseña, parafraseando a Nietzsche, que: la valía de un hombre se mide por la cuantía de folovuer que es capaz de generar. O sea que con nuestros alumnos habremos de ser influénceres. Triste, muy triste.

¿Quién puede decir, entre los pacientes que han llegado leyendo hasta esta línea, que recuerda que cuando era joven no odiaba ir al colegio? ¿Y lo ha superado? Pues eso.

Miguel Reseco

EL BALCÓN DE MARÍA CALDERÓN

julio 22, 2020

Cuentan que doña Mariana de Austria, estaba muy harta de que su marido, el rey Felipe IV se hiciera acompañar a los espectáculos públicos por su amante, la actriz María Calderón. Esta era conocida en el mundillo teatral, como “la Calderona” y por su público, como “la Marizápalos”, debido al personaje que la había hecho famosa. Doña Mariana exigió al rey que no siguiera ofendiéndola volviendo a invitar a su entretenida.

Pero era el caso que “la Calderona” se negaba a renunciar a asistir a los juegos de cañas y a las corridas de toros, que se celebraban en la Plaza Mayor de Madrid. Para obedecer a la reina sin desairar a su querida, el rey hizo construir, en una sola noche, en uno de los arcos de la plaza, un balcón ex profeso, para que “la Calderona” pudiera disfrutar de los espectáculos.

El balcón, hoy desaparecido estaba en el arco de la antigua calle de Boteros, hoy calle de Felipe III.

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Juego de Cañas en la Plaza Mayor, Juan de la Corte, 1623. Museo de Historia de Madrid

LE PETIT EMPEREUR

julio 21, 2020

     “Con frecuencia, al ver pasar los regimientos que atravesaban la población –remangado el amplio capote, mochila al hombro, polainas hasta las rodillas y el fusil a discreción-, el tío Melchor, después de contemplar en silencio el desfile, me pregunta pensativo:

     – Dime, José, ¿Cuántos crees que hemos visto pasar desde 1804?

     – ¡Oh! No sé, señor Guiden; lo menos cuatrocientos o quinientos mil.

     – Sí; lo menos –añadía-. ¿Y cuántos has visto volver?

     Entonces yo, comprendiendo lo que quería decir, respondía:

     -Volverán por Maguncia, quizá, o por otro camino. No es posible otra cosa.

Napoleón Bonaparte, enemigo del mundo.

     Pero él movía la cabeza, añadiendo:

     – Los que no has visto volver han muerto, como morirán aún centenares y centenares de miles, si Dios no se apiada de nosotros, porque el emperador no quiere más que guerras. Ha derramado ya más sangre para dar coronas a sus hermanos que nuestra gran Revolución para conquistar los derechos del hombre.”

Historia de un quinto de 1813. Erckmann-Chatrian

De Carlos Canales Torres para Juan Ignacio

julio 4, 2020

Hola Juan Ignacio.

No era mi intención seguir con este asunto, sobre el que ni siquiera me había pronunicado, pero tu desafortunada intervención en mi muro, me obliga a contestar (soy esclavo de las palabras escritas en mis libros).

1.- No me importa que alguien, como Nieves Concostrina, Arturo Pérez Reverte o Pedro J. Ramírez) consideren que nos hubiese ido mejor con José I. Ese no es el problema, pues el debate siempre es posible.

2.- El problema es la ignorancia y falta de argumentos, y el insulto gratuito y masivo a media España, con frases nada afortunadas, agresivas e intolerantes.

Juan Ignacio, en 1808, España no estaba más atrasada que el Imperio Austriaco, Prusia, Rusia, Portugal, todos los Balcanes o Escandinavia. Era, en la práctica, una nación que tenía el mismo desarrollo que los estados italianos, y no estaba muy lejos de Francia o de la propia Inglaterra. Era un país menos «libre» que el Reino Unido, y con una alto índice de analfabetismo, pero había llevado a cabo en las últimas décadas tres de la más importantes expediciones científicas del mundo (la de Jorge Juan y Ulloa, la de Malaspina y la de Balmis), era puntera en medicina, astronomía, ingeniería náutica, tenía la moneda más fuerte del mundo, y su imperio iba de Alaska a la Patagonia, y de Guinea a Filipinas.

La división política española entre «corbatas» y «pelucas» y el naciente reformismo nos hubiera llevado de una forma u otra a un estado liberal. Es posible que hubiera habido violencia, como sucedió en Europa entera (en toda), pero nunca con el nivel de barbarie, destrucción y salvajismo que provocó la guerra entre 1808 y 1814.

Los ejércitos franceses (y de nuestros «aliados» ingleses), mataron a medio millón de españoles (de un país de doce), y destruyeron TODA la obra de la Ilustración del XVIII, carreteras, caminos y puentes; fábricas e industrias; campos agrícolas, regadíos y centros de suministro; puertos y ciudades enteras (como Zaragoza, Gerona, Badajoz, Ciudad Rodrigo o San Sebastián).

José I, no hizo por España NADA. Se pasó todo el tiempo tocándose los huevos, mientras los mariscales se repartían el país y comportaban como virreyes de su hermano, cometiendo todo tipo de salvajadas y saqueando y matando a placer. Además, en 1812, Francia anexionó Cataluña a su Imperio, y dividió su territorio en «departamentos». El objetivo era, en unos años, «reunir» todos los territorios al Norte del Ebro (Vascongadas, Navarra y Aragón), además del Peñón de Santoña (el Gibraltar francés), ante lo que el «gran benefactor de España», se limitó a protestar un poquito porque le quitaban parte de su reino, eso sí, protestó bajito, no fuera que su hermanito Napoleón le oyese. Si, España con José I se habría convertido en un reino títere y satélite de Francia. Ese era su destino: ser siervos que aportasen soldados y materías primas, como el Gran Ducado de Varsovia o el reino de Etruria.

Por si fuera poco, cuando perdió su reino, la rata inmunda de José I, realizó el mayor robo de la historia de Europa, llevándose TODO lo que pudo rapiñar, en un tren de bagaje con el producto del saqueo que tenía tres kilómetros de largo. Si hubiera podido escapar no habría, por ejemplo, Museo del Prado, pues robó todo. TODO.

En 1814, España estaba en ruinas, pero además era una nación dividida, rota y amargada, que además estaba en camino de perder las provincias de ultramar, y cuando parecía que se iba a recuperar en 1820 y volver a un estado liberal y moderno regido por la Constitución Liberal de 1812, fueron los franceses (SI, LOS FRANCESES), los que devolvieron al repugnante de Fernando VII al trono con todos sus poderes absolutistas ¿te suenan los 100 000 hijos de San Luis?

Respecto al miserable del Pepe Botella, tras su salida de España se trasladó a los Estados Unidos, donde, gracias a la venta de las joyas robadas de la corona española, se construyó una mansión en Point Breeze, en Bordentown (New Jersey) lujosamente amueblada y con una impresionante colección de libros raros y obras de arte, rodeada de un gran parque con un estanque artificial. Todo gracias al saqueo y al robo, lo que no le hace muy diferente del Chapo Guzmán o de Escobar.

Carlos Canales Torres

4 de julio de 2019

LA PEOR NOTICIA

junio 24, 2020

Un soldado, a su vuelta del campo de batalla, visita a la familia de un compañero caído. La familia acomoda al soldado junto al fuego del lar, el lugar de reunión habitual de la familia por ser el más cálido e iluminado de la casa.

El soldado ha puesto su ros en el suelo, a falta de otro sitio cercano donde dejarlo, un suelo terroso, que se ha poblado de hojas, posiblemente por el temporal del exterior.

No se ha desprendido de la mochila, acentuando que se encuentra de paso, que su intención es la de hacer muy breve la visita. Quizás por la prisa de llegar a su propio hogar, quizás por la tensión de la visita.

El soldado extrae de su cartera un escapulario. Está manchado con sangre. Parece que duda de entregárselo o no a la familia. El anciano, que lo ha reconocido, oculta entre sus manos su dolor. La madre ya se ha hecho cargo del capote de su hijo, lo besa y lo abraza con unción, buscando el olor de aquel entre sus pliegues. Son las reliquias del héroe que ha guardado, para ellos, el soldado hasta ese día. La niña le mira curiosa.

El cuadro muestra una perspectiva muy próxima a la realidad de los personajes retratados, alejándose de la épica tradicional habitual en estos temas, muestra la tragedia humana vivida en la retaguardia.

Por la Patria, se llama este cuadro de Juan Antonio Benlliure y Gil. 1884. Pintado con óleo sobre lienzo, de 315 x 252 cm. Juan Antonio era hermano del escultor Mariano Benlliure y del también pintor José Benlliure.

Miguel Reseco